AgenciaFOIA

NEWSLETTER Nº275

05 de agosto de 2016

 
ENTREVISTA A JULIO RAFFO

"El gobierno anterior estaba lleno de ladrones"
Lo dijo el diputado del Interbloque del Frente Renovador, quien es autor de un proyecto de Ley para sancionar a los jueces que planchan causas de corrupción. Por otra parte, no descartó la posibilidad de un acuerdo del massismo porteño con el espacio de Martín Lousteau.


- Como ex legislador porteño, participó del debate en Capital por el boleta electrónica, ¿cuál es su opinión sobre el proyecto que analiza Diputados?
- Yo estoy a favor del boleta electrónica, lo apoyé como legislador en la Ciudad, aunque con algunas correcciones. Vale aclarar que la boleta electrónica y el voto electrónico son dos cosas distintas. Lo que se hizo primero en la ciudad fue la boleta electrónica, que fue un gran avance, no se hizo el voto electrónico. Pero yo estoy a favor de las dos cosas siempre y cuando los partidos, los ciudadanos, las ONGs que se ocupan de la transparencia, puedan controlar el procedimiento interno de las máquinas. Estamos en una sociedad que yo en mis años mozos quería que no fuera como es, una sociedad capitalista. En ésta, el bien más importante y transcendente es el dinero y este hoy se maneja por medios electrónicos. De ahí para abajo todo lo demás también se puede manejar por medios electrónicos, con todos los recaudos que se tienen para manejar el dinero.

- ¿Qué resguardos deberían tenerse?
- Entre lo que el votante ve en la pantalla y el lenguaje de máquina de la computadora, están las instrucciones. Allí se puede ser ver cómo se computan los votos, cómo se suman. Ahí se puede poner la instrucción de que cada 100 votos sumen uno, o que reste del otro lado. La Ley debería permitir a personas responsables designadas por los partidos, las ONGs que controlan, el Poder Judicial, etc. el acceso a esos códigos e instrucciones de los programas. También se deberían poder hacer tests de funcionamiento. Esto también sería muy importante.

- Otro de los puntos también de la reforma es el debate obligatorio. ¿Cuál es su postura?
- A esta altura son necesarios. Ahora el problema que se plantea es operacional. Cuando hay muchos candidatos pienso como pensaban los antiguos, habría que dividir al azar a los candidatos en grupos de tres o cuatros. Y si al candidato del Frente para la Victoria o el Pro le toca con los compañeros del PO, bueno que vayan. Sabemos que es un partido muy chiquito, pero en el debate no se ponen votos arriba de la mesa, se ponen razones. Y las razones de los chiquitos a veces parecen más poderosas que las de los grandes. Entonces me parece que habría que tener humildad y no excluir a absolutamente a nadie.

- Metiéndonos en el tema de la campaña que se viene, el Frente Renovador quiere pisar con más fuerza en la Ciudad. ¿Qué papel va a jugar usted en ese armado?
- El papel no me lo asigno yo, el papel es una resultante de lo que uno propone y quiere hacer y los compañeros le delegan. Propuse una idea que gustó, que es que el Frente Renovador tenga una revista en capital que sirva para llevarla a los actos, repartirla, hablar y usarla también con generosidad y picardía para invitar a participar y a escribir gente que no necesariamente piensa como uno pero que pueda aportar ideas. Quizás el dialogo termina sumando o nos enriquece, uno se tiene que enriquecer con lo diferente.

- ¿Es en ese contexto que el Frente Renovador en Capital va en la búsqueda de Martín Lousteau, por eso se reunión Massa con el embajador en EEUU?
- Yo no sé qué hablo Massa, ni me consultó, ni le pregunté que habló con Lousteau. Pero el diálogo en la política, como en la vida, es una cosa positiva en sí misma, muy positiva, no hay por qué pensar que si uno se junta a dialogar con alguien está armando algo. De esas conversaciones puede surgir el dialogo del trabajo, también han surgidos parejas muy estables u odios tremendos.

- ¿Pero entonces están abiertos al diálogo con otro espacio políticos?
- Sería una grosería muy fuerte que un referente político, candidato a presidente, estando en la misma ciudad en la que está el embajador argentino, participando del mismo evento -la Convención Demócrata- no dialogaran. Pero que yo sepa, nosotros no lo estamos buscando a Lousteau, ni Lousteau nos está buscando a nosotros.

- ¿Pero Lousteau sería un buen candidato para ustedes?
- Ya se verá, hablar de candidaturas es un poco prematuro. Queremos tener buenas candidaturas y a su vez candidaturas que expresen una coherencia con lo que pensamos políticamente. El Frente Renovador no es peronista pero tiene raíces en lo nacional y popular, además tenemos raíces radicales, y queremos que se asuman esas raíces.

- Respecto a los casos de corrupción que se están conociendo, ¿cuál es su opinión?
- Lo que hemos estado viendo por televisión, los bolsos, los 4 millones de dólares de Florencia Kirchner que nunca trabajó, muestran impúdicamente algo que los argentinos ya sabíamos hace bastante tiempo. El gobierno estaba lleno de ladrones, lo sabíamos, y lo empezamos a saber. Ahora empiezan a aparecer las pruebas, y apareció un impúdico salto de bando del Poder Judicial que cuando tenían ellos la lapicera y el poder no hacían nada, "Tortuga" Casanello, por decir uno de muchos otros, y otros de la época del menemismo.

- ¿Por qué los jueces antes no actuaban y ahora sí?
- Porque son muy sensibles al poder. Hay una tradición del Poder Judicial y particularmente del fuero federal de ser muy sensible a las presiones del poder. Todos podemos cambiar, pero cuando se abandona al que perdió el poder para pasarse al otro bando, yo lo miro con bastante desprecio. Hay mucho oportunismo en la Justicia.

- Usted es autor de un proyecto de Ley en el que propone sanciones penales para los jueces que planchan causas de corrupción, ¿no?
- Presenté un proyecto para que la mera inactividad de un proceso penal durante seis meses corridos o un año salteado, que no fuere justificada por la cámara en base a constancias del expediente, sea un delito penal, y agravado si es un delito por corrupción. Los órganos superiores tienen que asumir que deben cumplir bien su deber y es clave tener buenos jueces y no los tenemos, en muchos fueros o el fuero federal, lamentablemente no tenemos buenos jueces. Le estamos dando un instrumento a la sociedad.