Desde el momento primero, en la sesión preparatoria, los grandes referentes anti K vieron desvanecerse el sueño de un Congreso Opositor y algunos días después se vieron obligados a desmitificar esa imagen que ellos mismos habían creado. En aquella ocasión, la retirada del recinto del FpV en desacuerdo con la distribución de comisiones impartida por la oposición y la imprevista ausencia de Menem, llevó a que la Preparatoria fracasara.
"Vinimos engañados, porque sostuvieron durante 15 días que tenían un acta con 37 firmas y que tenían la mayoría. Como no tienen quórum, nosotros nos vamos a retirar", decía Miguel Pichetto ese 24 de febrero, dejando atrás a una oposición que se la vio como un espacio improvisado, débil y con poca coherencia interna.
Mientras el ex presidente jugaba un partidito de golf en La Rioja, Rodríguez Saá, supuesta garantía de la presencia de Menem en el recinto, fue blanco de críticas incluso por parte de sus propios compañeros opositores. Conflictivo comienzo de año…
Pero Menem no fue la excepción. Las imágenes del arco opositor con un limitadísimo margen de maniobra para tomar decisiones, se repitieron en varias ocasiones a lo largo de esta primera parte del año.
La impredecible Roxana Latorre también fue un dolor de cabeza para la oposición. Desde el episodio del año pasado que la alejó de su histórico compañero, Carlos Reutemann, la santafecina registró grandes ambivalencias en las votaciones: fue el voto clave para aprobar el pliego de Marcó del Pont, acompañó el Fondo de Desendeudamiento promovido por el FpV con el famoso proyecto Verna, y alejándose de todos los integrantes del Interbloque Federal al que pertenece, apoyó la sanción del matrimonio entre personas del mismo sexo. Podría decirse que Latorre ya no entra dentro del arco opositor. |